Archivos para enero, 2014

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BALANCE COMPARATIVO DE RECURSOS.

Alemania / Austria-Hungría Francia / Rusia / Gran Bretaña Gran Bretaña / Francia /EE.UU.
Porcentajes sobre la producción industrial mundial
(1913)
19.2 27.9 51.7
Consumo de energía
(1913)  Equivalente en millones toneladas de carbón
236.4 311.8 798.8
Producción de acero
(1913) Millones de toneladas
20.2 17.1 44.1
Potencial industrial total
(GB en 1900 = 100)
178.4 261.4 472.6

FUENTE: Malcolm Pearce & Geoffrey Stewart;
BRITISH POLITICAL HISTORY 1867-1990, London, 1992

  1. Observa los recursos de los Imperios Centrales y la Entente en 1913. ¿Crees que tienen relación los datos expuestos con el curso que siguió la contienda? ¿por qué?.
  2. Explica en qué medida afectó a los aliados la salida de la guerra de Rusia y la entrada de EE.UU.

LA INCORPORACIÓN DE LA MUJER AL TRABAJO EN GRAN BRETAÑA

Porcentaje de
mujeres sobre
hombres empleados
Industria
%
Transporte
%
Agricultura
%
Comercio
%
Total
Trabajadores
%
Julio 1914 26 2 9 27 24
Julio 1918 35 12 14 53 37
Julio 1920 27 4 10 40 28
  1. Analiza la evolución de la incorporación al trabajo de la mujer, por sectores y en total. Observa que las mujeres ya suponían un porcentaje relativamente importante en algunos sectores antes de la guerra.
  2. ¿Qué ocurre tras la guerra? ¿Por qué?
  3. ¿En qué sentido ayudó la incorporación al trabajo a la consecución de derechos para las mujeres? (puedes buscar la legalización del voto femenino en Europa).
  4. Elabora un gráfico expresando esta evolución.

Actividad tomada de http://clio.rediris.es/udidactica/IGM/tablas.htm

Apoyo gráfico a la actividad.

poderio_economicopoderio_militar

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“Zulú” es una de las películas británicas más grandiosas y espectaculares, una aventura épica que narra la historia real de la defensa de Rorke´s Drift en 1879. En esta batalla 100 hombres resistieron valientemente el ataque de más de 4000 guerreros zulúes. Su soberbia fotografía que capta la tensión y el terror de la batalla, descrita meticulosamente, supone un hito en el cine de acción y un homenaje a uno de los más elevados actos de heroísmo de la historia. El fragmento es la derrota del ejército inglés, que con apenas unos hombres, observan la venida del ejército zulú que los rodea. En vez de asestar un golpe definitivo, rinden homenaje a los soldados no caídos mediante un rito.

– ¿En qué aspecto crees que está relacionado con la unidad didáctica que estamos comenzando?
– ¿Qué crees que ha ocurrido a lo largo de estos diez minutos de película?
– ¿Qué diferencias observas en el armamento y vestuario de unos y otros contendientes?
– ¿Por qué crees que los zulús no terminan con los ingleses?
– ¿Crees que se ha tratado justamente a las tribus que vivían en África a la llegada de las potencias colonizadoras?

Texto propuesto.

Sarah Bolte (Dpa) | Londres

Actualizado domingo 17/03/2013 18:16 horas

En realidad, David Livingston tenía que haber ido a China, pero como estalló la Guerra del Opio, el explorador escocés se fue a África, una decisión que tomó de forma casual pero que acabó siendo de incalculable valor para la ciencia.

Livingstone, por cuyas venas corría sangre de indomable “highlander”, se convirtió en uno de los exploradores de África más famosos de la Edad Moderna. Descubrió el río Zambeze y las cataratas Victoria en la actual Zimbabue y está considerado uno de los impulsores de la luchacontra el comercio de esclavos. El 19 de marzo se cumplen 200 años de su nacimiento.

Hijo de una familia de trabajadores, David Livingstone creció en la localidad escocesa de Blantyre. Ya durante su época de estudiante de Medicina en Glasgow trabajó para la Sociedad Misionera de Londres. En diciembre de 1840 fue enviado de misión al sur de África, donde pasó varios años en las bases de la sociedad misionera en Kuruman, Mabotsa y Koloben.

Quedó tan fascinado por el continente, que fue dejando de lado su propósito original de evangelizar y civilizar de los nativos. Junto con William Oswell, un británico acaudalado, partió en 1948 en su primera gran expedición. Fueron los primeros europeos en atravesar el desierto del Kalahari.

Apasionado de África

En el viaje se encontraba siempre con nativos que nunca antes habían visto un hombre blanco. No todos le dispensaron un trato pacífico. Se hizo amigo del jefe de la tribu de los Makolo, quien le llevó de viaje por el norte. En 1851 topó con una fuerte corriente, el Zambeze, cuyo recorrido no había transitado jamás un europeo.

Livingstone siguió el Zambeze con los Makolo hasta su desembocadura en el océano Índico y descubrió un salto de agua gigante que bautizó en honor de su reina: las cataratas Victoria.

Todavía hoy se puede allí ver un monumento al legendario explorador. El imperio británico, que por aquella época vivía uno de sus momentos de plena expansión de poder, le consideraban un héroe nacional. Sus libros se agotaban antes de que llegaran a la imprenta y todavía hoy están considerados importantes para la documentación.

Su 200 aniversario se celebrará ampliamente en su país de nacimiento y en su hogar de adopción en África. La presidenta de Malawi, Joyce Benda, viajará con motivo del aniversario a Blantyre, su ciudad natal en Escocia, pero no visitará su tumba en Londres.

El ex primer ministro escocés Jack McConnell destacó en unas declaraciones a la televisión local la lucha del explorador contra la esclavitud.

En Blantyre se celebran estos días numerosas exposiciones, lecturas y un taller de percusión africana. Además, científicos de todo el mundo se reúnen en las cataratas Victoria (en la parte de Zambia) para analizar su vida y su legado.

Los fans más aventureros podrán realizar un tour de 1.000 kilómetros con mountainbike siguiendo los pasos de Livingstone y visitarán el lugar en el que presuntamente luchó contra un león, así como el árbol donde grabó su nombre.

Para poder centrarse exclusivamente en la investigación, Livingstone abandonó la Sociedad Misionera y, con el apoyo del gobierno de Londres, emprendió una segunda gran expedición. Su objetivo era encontrar nuevas rutas comerciales, así como materias primas, aunque no tuvo éxito.

Durante su tercera expedición, Livingstone se centró en la búsqueda de fuentes del Nilo, su gran sueño como explorador. Pero sus vivencias en condiciones inhóspitas le acabaron pasado factura cuando tenía poco más de 50 años.

En 1869 llegó completamente agotado y con fiebre a la colonia árabe de Ujiji, un centro de comercio de esclavos. Sus informes sobre el horror que vio allí contribuyeron a que Europa se formara una nueva imagen de lo que realmente estaba sucediendo.

Como estaba desaparecido, el editor del ‘New York Herald’ envió al periodista Henry Morton Stanley en su búsqueda. Cuando lo vio en 1871 en Ujiji, en la actual Tanzania, le saludó con las famosas palabras: “Sr. Livingstone, supongo”.

Más tarde salieron juntos de expedición para buscar el nacimiento del Nilo, que nunca encontraron. Su corazón latía por África y justo allí encontró la muerte 1873. Sus restos mortales fueron llevados a Londres y enterrados en la abadía de Westminster.

Tomado de la web de El Mundo (Pincha para verlo en su web). Texto original de Sarah Bolte.

Texto propuesto.
Tomad esta carga del hombre blanco.
Enviad vuestras crías mejores;
forzad a los hijos al exilio
para cumplir las urgencias de vuestros prisioneros,
y para obedecerles, como un pesado yugo,
a unas tribus hostiles y salvajes;
a esos pueblos ariscos, apenas capturados,
medio demonios y medio niños.
Tomad esta carga del hombre blanco,
quien estoico resiste
y oculta los apremios del terror,
y refrena su orgullo
con palabras abiertas y sencillas,
y cien veces más simples,
quien se esfuerza y quien busca
el favor y el provecho a los demás.
Tomad esta carga del hombre blanco,
sus guerras ensañadas por la paz,
saciad las bocas hambrientas,
anhelad el fin de las enfermedades;
mas cuando estéis muy cerca de la anhelada meta
en pro de los demás,
veréis a la Pereza y a la pagana Sevicia
lanzar las esperanzas a la nada.
Tomad esta carga del hombre blanco.
olvidad para siempre los reinos de artificio;
y asumid el trabajo del siervo y el trapero,
la historia de las cosas cotidianas.
No accederéis a los puertos,
no pisaréis los caminos,
tendréis que construirlos con vuestros vivos
y señalarlos con los muertos.
Tomad esta carga del hombre blanco,
y así mereceréis ese maldito premio:
la acusación de vuestros inferiores,
el odio de vuestros protegidos,
las quejas de quienes conducís
(¡tan laboriosamente!)hacia la luz:
“Oh amada noche egipcia,
¿por qué nos libran de la esclavitud?”.
Tomad esta carga del hombre blanco,
no oséis rebajaros,
ni clamar demasiado por la libertad,
no más para ocultar vuestro cansancio.
Por todo lo que gritáis o susurráis,
por lo que habéis dejado o habéis hecho,
aquel arisco pueblo silencioso
juzgará a vuestro Dios y a vuestro ser.
Tomad esta carga del hombre blanco,
olvidad esos tiempos de la infancia,
los laureles ganados sin gran merecimiento,
los fáciles elogios sin rencores.
¡Ya se acerca inquiriendo por vuestra madurez,
y durante estos años ingratos
de costosa sabiduría,
el impávido juicio de vuestros semejantes!.